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La verdadera Iglesia de Dios...

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viernes, 29 de septiembre de 2017

El concepto litúrgico de "Misa votiva"


Card. Dziwisz: Misa votiva de san Juan Pablo II. Apertura JMJ 2016

Al definir "Misa votiva", el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, dice textualmente que es la "que, no siendo propia del orden del calendario litúrgico, se puede decir en ciertas ocasiones por devoción". Quizás hubiera sido mejor reemplazar el verbo "decir" por "celebrar". De todos modos, el concepto es simple y claro.  Nos estamos refiriendo a la Misa que puede celebrarse en determinados días  no impedidos del Calendario litúrgico.

Se trata de formularios de Misas que no tienen una fecha fija en el mentado Calendario, muchos de los cuales antiguamente solían asociarse piadosamente a algún día de la semana.

El conjunto de Misas votivas es abierto pues la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos siempre puede, según las necesidades, crear nuevos formularios, o aprobar los propuestos por diversas Familias religiosas.

En el original latino de la editio typica tertia del Misal Romano, que es la vigente, luego de las Misas de los diferentes "Comunes", figura la nómina de Misas votivas. Las rúbricas aclaran que el Ordinario del lugar, si lo requieren muy graves necesidades pastorales, puede autorizarlas en cualquier día que no sean los Domingos de Adviento, Cuaresma o Pascua, las solemnidades, la Semana Santa, los días de la infraoctava pascual, el Miércoles de Ceniza o la Conmemoración de los Fieles Difuntos.

Ahora bien, cuando no se está ante "graves necesidades", la Misas votiva, para bien de los fieles (pro utilitatem fidelium), se puede celebrar en cualquier "feria" del Tiempo Ordinario, o en aquellos días en que figura alguna/s memoria/s facultativa/s en el Calendario general. En los demás, está prohibida, salvo que la "utilidad pastoral" lo requiera excepcionalmente, lo cual decidirá el rector de la iglesia en que tendrá lugar la Eucaristía, o el sacerdote celebrante. De todas maneras, esto no puede convertirse en algo habitual.



MISAS VOTIVAS

Del Señor

1- Santísima Trinidad:

Es la Misa de la homónima solemnidad (con el Prefacio incluido), aunque sin el Gloria ni el Credo. Se usan ornamentos blancos.


2- Misericordia de Dios:

La canonización de Faustina Kowalska, vidente de la Divina Misericordia, y la denominación del Domingo II de Pascua como "de la Divina Misericordia", más la creciente devoción a Jesús Misericordioso, son hechos que han impulsado la creación de esta Misa votiva. El formulario no se debe emplear en el mencionado Domingo de la Divina Misericordia", pues tiene Misa propia. Se usan ornamentos blancos.


3- Nuestro Señor Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote: 

En muchos lugares, se celebra la fiesta de Nuestro Señor Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote el jueves que sigue a la solemnidad de Pentecostés, y suele emplearse este formulario. No obstante, puede utilizarse también en cualquier otro día no litúrgicamente impedido. Es oportuno emplear este formulario, por ejemplo, allí donde se realicen los llamados "jueves sacerdotales", con Adoración al Santísimo seguida de Misa. Se usan ornamentos blancos y se recurre a algunos de los Prefacios de la Santísima Eucaristía.


4- Misterio de la Santa Cruz:

En esta Misa se usan ornamentos rojos. El Prefacio es el de la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz (14/09). En algunos lugares en que el 3 de mayo se celebra la festividad de la Invención de la santa Cruz, suprimida en el Calendario universal, suele adoptarse este formulario. No obstante, es susceptible de ser empleado en cualquier día no impedido litúrgicamente, en especial, los viernes, en memoria de la Pasión del Señor.


5- Santísima Eucaristía:

Este formulario, como el anterior, también puede emplearse entre otros días, en los "jueves sacerdotales". Puede emplearse también como Misa votiva de la Santísima Eucaristía la de Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote o la de la solemnidad del Cuerpo y la Sangre del Señor, sin Gloria ni Credo. Siempre se recurre a uno de los Prefacios de la Santísima Eucaristía. En esta Misa votiva se usan ornamentos blancos.


6- Santísimo Nombre de Jesús:

Desde hace unos años, por feliz disposición de la Santa Sede, se ha restituido al Calendario general la memoria litúrgica devocional del Santísimo Nombre de Jesús, aunque no ya en su antigua fecha del 2 de enero, sino un día después, el 3. En el Misal ya hay una Misa propia para esta memoria litúrgica -que, por cierto, es de carácter facultativo-, distinta de la Misa votiva. En aquella se emplea el Prefacio de Navidad; en esta, el Prefacio del tiempo correspondiente. Siempre se usan ornamentos blancos.


7- Preciosísima Sangre de Jesús:

Antiguamente se celebraba la festividad de la Preciosísima Sangre de Jesús el 1° de julio; en algunos lugares se conserva. Más aún, se dedica ese mes entero a tan pidosa devoción. El hecho de que no se haya conservado en el Calendario general se debe a que la solemnidad del Cuerpo y la Sangre del Señor (el domingo que sigue a la de la Santísima Trinidad), ya contempla este Misterio del "Precio de nuestra salvación". 
La presente Misa votiva puede celebrarse cualquier día del año que no esté impedido litúrgicamente. Siempre se usan ornamentos rojos.


8- Sacratísimo Corazón de Jesús:

Esta Misa puede celebrarse cualquier día que no esté litúrgicamente impedido. La costumbre y la piedad popular hacen preferir los primeros viernes de cada mes, a la luz del conocido acto devocional de la confesión y la comunión reparatoria durante nueve meses consecutivos. También puede emplearse como Misa votiva del Corazón de Jesús la de la homónima solemnidad, aunque sin Gloria ni Credo. En cualquier caso se emplean el mismo Prefacio y ornamentos blancos.


9- Espíritu Santo:

Se trata de tres formularios diferentes con dos Prefacios propios: el primero se establece para el primer formulario; el segundo, para el que le sigue; y cualquiera de los dos para el tercer formulario. Siempre se usan ornamentos rojos.  Si se emplea en lugar de la Misa ritual de Confirmación, lo cual está permitido, los ornamentos pueden ser rojos, blancos o festivos. (Se entiende por "color festivo" al de aquellos ornamentos utilizados en las más grandes solemnidades o eventos litúrgicos; son elaborados con materiales más nobles y significativos; pueden no ser de los colores habituales.


De la Santísima Virgen

10- Los siguientes formularios están tomados de la Tradición de la Iglesia y algunos, de la Collectio Missae de Beatae Maria Virgine, libro litúrgico al que remito, y en el que hay 46 formularios de Misas marianas que recogen lo más selecto de la tradición mariana de la Iglesia. También pueden emplearse como Misa votiva de la Santísima Virgen cualquiera de las que figura en el Común correspondiente, las cuales, a su vez, encuentran su propio lugar en las entrañables celebraciones "sabatinas" de María (Santa María in sabbato). En toda Misa de la Virgen se emplean ornamentos blancos; solo donde y cuando la autoridad competente lo haya autorizado, pueden emplearse ornamentos celestes.

   a) Varios formularios para los diferentes tiempos litúrgicos: se toman del Común.
  b) Santa María, Madre de la Iglesia: en algunos lugares se celebra como memoria litúrgica obligatoria el lunes que sigue inmediatamente a Pentecostés
  c) Santísimo Nombre de María (dos formularios): se ha restituido al Calendario general, y como "memoria libre", la festividad del Santísimo Nombre de María, el 12 de septiembre, que tiene una Misa propia. Aparte de ella, existen dos formularios de Misa votiva. Siempre se usan ornamentos blancos.
 d) Santa María, Reina de los Apóstoles: en algunos lugares o Congregaciones se celebra la festividad de la Virgen María, Reina de los Apóstoles, el sábado inmediatamente precedente a la solemnidad de Pentecostés. Esta Misa votiva puede celebrarse cualquier otro día no impedido, o en este y por la mañana, allí donde la celebración tenga el grado litúrgico de "fiesta" o "solemnidad". Siempre se emplean ornamentos blancos.


De los santos

11- Santos Ángeles:

Antiguamente, los martes era el día de la semana dedicado al culto de los ángeles. Actualmente, cualquier día litúrgicamente no impedido puede ser propicio para ello. En cualquier caso, se puede emplear esta Misa votiva o la de los santos Ángeles Custodios (02/10). Seimpre se usa el Prefacio de los santos Ángeles y ornamentos blancos.


Adviértase que los únicos tres santos que la liturgia celebra con el máximo grado de solemnidad, son los que poseen Misas votivas propias, a saber:


12- San Juan Bautista:

Celebrado el 24 de junio (la solemnidad de su Nacimiento -con Vigilia-) y el 29 de agosto (la memoria de su martirio). Su Misa votiva puede celebrarse en cualquier día fuera de esos -pues tienen Misa propia- y que no esté litúrgicamente impedido. Se omiten el Gloria y el Credo. Se usan ornamentos blancos y se emplea el Prefacio propio.


13- San José:

Celebrado el 19 de marzo (su solemnidad como Esposo de María, Padre adoptivo de Cristo y patrono de la Iglesia universal) y el 1° de mayo (su memoria libre como artesano u obrero de Nazaret). Como Misa votiva se puede decir la aludida aquí, o alguna de las otras dos mencionadas, siempre sin Gloria ni Credo. Antiguamente, los miércoles de cada semana estaban dedicados a la devoción a san José. Aún hoy están vigentes algunos ejercicios piadosos que evocan tal realidad. Siempre se usan ornamentos blancos y se emplea el Prefacio propio.


14- Todos los santos Apóstoles:

Habida cuenta de que cada apóstol, solo, o en compañía de otro, tiene su fiesta con Misa propia asignada en el Calendario, la Misa votiva de "todos los santos Apóstoles" pretende celebrarlos juntos como "categoría litúrgica". Omitido por razones obvias Judas Iscariote, en esta celebración no solamente se pretende hacer memoria de los Once elegidos por el mismo Maestro durante su vida terrenal, sino también  de Pablo, Matías y Bernabé, que con pleno derecho integran también el Colegio Apostólico. La Misa se celebra con ornamentos rojos. Se emplea cualquiera de los dos Prefcios de Apóstoles.


15- Santos Apóstoles Pedro y Pablo:

Celebrados juntos como solemnidad cada 29 de junio, la Misa pretende ser un eco de aquella  tan arraigada en la liturgia y la piedad de los fieles. Se emplean ornamentos rojos y el mismo Prefacio propio de dicha solemnidad, omitiendo el Gloria y el Credo.


16- San Pedro Apóstol:

Celebrado individualmente cada 22 de febrero, en la fiesta de su Cátedra en Roma, la Misa votiva también pretende resaltar la figura del Príncipe de los Apóstoles. Se usan ornamentos rojos, a diferencia de la mencionada fiesta, en que se emplean los blancos. Se omite el Gloria y se emplea el Prefacio I de Apóstoles.


17- San Pablo Apóstol:

Celebrado individualmente cada 25 de enero, en la fiesta de su Conversión, la Misa votiva quiere destacar la importancia de la misión del Apóstol de los gentiles. Se usan ornamentos rojos, a diferencia de la mentada fiesta, en que se emplean blancos. Se omite el Gloria y se emplea el Prefacio I de Apóstoles.


18- Un santo Apóstol:

A simple vista parecería redundante el formulario de esta Misa votiva, teniendo en cuenta que todos los apóstoles tienen festividad y formulario propio fijados en el Calendario general. No obstante, hay veces en que, sin celebrarse su fiesta, se quiere honrar de manera propia e individual a alguno de ellos por diversas razones (ser titular de alguna institución, festejar algún aniversario civil o religioso, etcétera). Puede celebrarse, en estos casos, la misma Misa de la fiesta. Sin embargo, la Misa votiva que aquí se menciona, es la alternativa ideal, para cuando la Misa propia de la fiesta del apóstol en cuestión, es conjunta con otro apóstol (son los casos de Felipe y Santiago el menor -3/5- , y de Simón y Judas Tadeo 28/10-). En cualquier caso se emplean ornamentos rojos y se omite el Gloria. Si se trata del apóstol y evangelista san Juan, deben usarse ornamentos blancos. Se emplea el Prefacio II de Apóstoles.


19- Todos los santos:

El formulario de la Misa votiva es distinto del de la solemnidad de Todos los Santos (1°/11). Se omiten el Gloria y el Credo, y se emplea cualquiera de los dos Prefacios de santos. Se usan ornamentos blancos.
Hay que hacer notar que esta Misa votiva -como la de la solemnidad- no se ha compuesto para un santo o algunos santos en particularr, sino para todos sin individualizar. Se trata de una alabanza a Dios, Creador, Redentor y Santificador, por el don de la santidad.


El hecho de que no haya una Misa votiva "para un santo" no implica ningún "olvido" o "laguna". Está  contemplado en la norma litúrgica que permite celebrar en los días no impedidos a cualquier santo inscripto ese mismo día en el Martirologio, aun cuando no lo estuviera en el Calendario general o en los particulares.

Cada Familia religiosa puede (-ocurre y ha ocurrido-) proponer a la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos nuevos formularios propios de Misas votivas, que una vez aprobados por este dicasterio, deben añadir a los apéndices de los respectivos Misales propios.

Las Misas de difuntos pueden considerarse como un "apéndice" de las Misas votivas ya que se rigen por leyes propias aunque compartan algunas características de dichas votivas.


29 de septiembre de 2017, fiesta de los santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, y de todos los Coros de Espíritus bienaventurados. Entrada dedicada a ellos.


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